Es tan grande el olvido y tan vulnerable el silencio que nos quedamos estampados en una máscara de opiniones y críticas ocultan que hacen que el más valiente se acobarde y se oculte en su propia sombra. Sin embargo aún hay hombres cuyas acciones y pensamientos demuestran la lealtad a un pueblo perdido; lealtad a una ideología, a un pensamiento que los mantiene vivos y tan llenos de esperanza que no les importa morir por una causa, no les importa sufrir el yugo de la sociedad mientras sus acciones sean relevantes para un futuro mejor. Sí, ese futuro mejor que tanto anhelamos pero que aún no llega.
No os dejéis humillar por el fuerte; por el rico o por el que se cree sabio pues la sabiduría se mide en acciones, en años, en virtudes y en lealtad a un pensamiento; La sabiduría se mide en el gusto del conocimiento, la búsqueda de la verdad y las cosas que hacemos para encontrar esa verdad que necesitamos.
No es más sabio el que crítica sin fundamentos, no es más sabio el que humilla. No es más fuerte el que golpea, no es más fuerte el musculoso. No es más rico el que más dinero posea, no es más rico el poderoso. Somos más sabios, fuertes y ricos quienes sabemos aprovechar oportunidades, quienes amamos el conocimiento, quienes peleamos con la verdad, quienes valoramos las cosas por más pequeñas e insignificantes que sean. Es por eso que hoy os digo compatriotas, compañeros, colegas levántense y luchen; luchen por ideales, luchen por la verdad; luchen con el corazón, con inteligencia, con razones y motivos. Pero más importante aún luchen por ser escuchados y conseguir dejar un legado que se mantenga más allá de los años y se extienda en cada tierra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario